Si les digo la aurora boreal, la sauna, Nokia, Papa Noel o el sistema educativo mejor valorado del mundo probablemente ya tengan en mente del país del que estoy hablando. Efectivamente, en este post hablamos de Finlandia, uno de los países del mundo con mayor calidad de vida e ingresos per capita.
Finlandia no es uno, sino dos países. El visitante puede elegir visitarlo en plena primavera o verano donde le parecerá estar inmerso en un autentico cuento de los hermanos Grimm, o por el contrario conocerlo durante las estaciones frías para volver a sentirse un niño que acaba de redescubrir la navidad.
En mi opinión, si ya han recorrido algún otro país nórdico en las estaciones cálidas, les recomiendo que visiten este hermoso país durante el invierno, en los meses de febrero o marzo, ya que Finlandia se encuentra situado en latitudes más altas que sus hermanos nórdicos y por ello conocer Finlandia y no conocer la nieve es quedarse a medias.
Historia
Este país, aunque actualmente cuenta con una economía muy desarrollada y con un nivel de vida alto, no siempre experimentó la misma situación. Ubicada entre dos potencias europeas, Suecia y Rusia, tradicionalmente vivió subordinado a ambos. Hasta el siglo XIV las tierras finesas estuvieron repartidas entre el Reino de Suecia y el Reino de Nóvgorod, sin embargo el último se anexionó al principado de Moscú durante el siglo XV, por lo que técnicamente parte del terriorio finlandés pasó a manos rusas.
Finalmente el Reino de Suecia en la Guerra Ingria venció a Moscú y quedó casi la totalidad de Finlandia en manos del país nórdico. No obstante, los conflictos entre Moscú y Estocolmo no cesaron, hasta que finalmente bajo el mandato del zar Alejandro I Finlandia perteneció de nuevo a Rusia.
El país estuvo a un paso de formar parte de la URSS, sólo le libró que declaró su independencia de Rusia en 1918 pocas semanas después del inicio de la Revolución Bolchevique. Tras una Guerra Civil que superó con éxito fue invadida de nuevo por las tropas alemanas durante la II Guerra Mundial bajo el pujante movimiento nazi. Posteriormente tras el cese de la II Guerra Mundial y el comienzo de la Guerra Fría, Finlandia actuó de tensa frontera entre los dos mundos, el capitalista y el comunista. Muestra de ello es la militarización de la población civil, para la que es obligatorio el servicio militar en el caso de los hombres.
En definitiva descubrir Finlandia es descubrir un país nórdico con cierto tintes soviéticos donde la guerra y las continuas invasiones han cesado para dar lugar a una de las sociedades más democráticas y avanzadas del mundo. Le invito a descubrir mediante las siguientes galerías dos ciudades únicas; Helsinki su capital y más poblada ciudad, y Tampere la tercera población del país con poco más de 200.000 habitantes y que en ocasiones recuerda a Liverpool por su pasado industrial.
En mi opinión, si ya han recorrido algún otro país nórdico en las estaciones cálidas, les recomiendo que visiten este hermoso país durante el invierno, en los meses de febrero o marzo, ya que Finlandia se encuentra situado en latitudes más altas que sus hermanos nórdicos y por ello conocer Finlandia y no conocer la nieve es quedarse a medias.
Historia
Este país, aunque actualmente cuenta con una economía muy desarrollada y con un nivel de vida alto, no siempre experimentó la misma situación. Ubicada entre dos potencias europeas, Suecia y Rusia, tradicionalmente vivió subordinado a ambos. Hasta el siglo XIV las tierras finesas estuvieron repartidas entre el Reino de Suecia y el Reino de Nóvgorod, sin embargo el último se anexionó al principado de Moscú durante el siglo XV, por lo que técnicamente parte del terriorio finlandés pasó a manos rusas.
Finalmente el Reino de Suecia en la Guerra Ingria venció a Moscú y quedó casi la totalidad de Finlandia en manos del país nórdico. No obstante, los conflictos entre Moscú y Estocolmo no cesaron, hasta que finalmente bajo el mandato del zar Alejandro I Finlandia perteneció de nuevo a Rusia.
El país estuvo a un paso de formar parte de la URSS, sólo le libró que declaró su independencia de Rusia en 1918 pocas semanas después del inicio de la Revolución Bolchevique. Tras una Guerra Civil que superó con éxito fue invadida de nuevo por las tropas alemanas durante la II Guerra Mundial bajo el pujante movimiento nazi. Posteriormente tras el cese de la II Guerra Mundial y el comienzo de la Guerra Fría, Finlandia actuó de tensa frontera entre los dos mundos, el capitalista y el comunista. Muestra de ello es la militarización de la población civil, para la que es obligatorio el servicio militar en el caso de los hombres.
En definitiva descubrir Finlandia es descubrir un país nórdico con cierto tintes soviéticos donde la guerra y las continuas invasiones han cesado para dar lugar a una de las sociedades más democráticas y avanzadas del mundo. Le invito a descubrir mediante las siguientes galerías dos ciudades únicas; Helsinki su capital y más poblada ciudad, y Tampere la tercera población del país con poco más de 200.000 habitantes y que en ocasiones recuerda a Liverpool por su pasado industrial.
Tampere Helsinki

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